“No son las cosas lo que nos preocupa, sino la opinión que tenemos de ellas” 

Cuando empezamos a conocer a alguien susceptible de ser nuestra pareja, ya estamos llenas de ideas y expectativas que conforman nuestro ideal, lo que queremos y lo que esperamos de una pareja.

Inicio de la relación e historia personal propia

Todas estas ideas se han formado durante mucho tiempo, vienen de lo vivido en el marco familiar (sobre todo de nuestros padres) y también de las experiencias previas que hemos tenido, por tanto, ante algo tan interiorizado, lo más saludable sería tomar conciencia, hacerlo explícito antes de que nos juegue malas pasadas.

Así que, al principio de una relación, estamos super entretenidos y entretenidas intentando descubrir en el otro a esa pareja ideal que buscamos y que además creemos haber encontrado muchas veces.

Tratar de ver el ideal en la otra persona, de que coincidan estos dos modelos, no creáis que no es un gran esfuerzo, es costoso e implicará el vivir pequeños o grandes conflictos que se plasman en lo cotidiano, en lo ideal.

Inicio de los conflictos en la pareja: fase descubrimiento

¡No me puedo creer que no hayas hecho esto!! ¡No me creo que se te haya ocurrido hacer esto así! ¡Lo normal sería que me hubieras llamado!! Y así frustraciones que van apareciendo que sólo indican el desfase entre lo que esperamos y lo que hay, realmente.

Antes de conocernos cada uno teníamos nuestra manera de hacer las cosas y me atrevo a decir que no nos generaba muchos conflictos, pero ahora que somos dos, que hemos formado una nueva unidad, los comportamientos se analizan y pasan a adoptar un significado en el marco de la relación. Algunos son deseables y otros no tanto. De pronto, el equilibrio de la relación depende del comportamiento de uno y de otro.

En esta fase de descubrimiento realmente se está elaborando un contrato, una manera de funcionar propia de la pareja en cuestión,  en algunos casos esta forma es explícita y muchas otras cosas se darán por hecho basándose en la experiencia que se va teniendo en el contacto.

Fase de aceptación de la realidad: duelo imagen idealizada

En estos momentos en lo que empezamos a ver la realidad del otro confrontándola con nuestro ideal, será importante darse cuenta de lo que no hay y de lo que no va a haber y hacer un duelo de parte de ese ideal que verdaderamente, SÓLO ESTÁ EN NUESTRA IMAGINACIÓN.

No querer ver o aceptar lo que estamos sintiendo sólo nos llevará a acumular frustraciones varias y al fracaso, ya que por mucho tiempo que pase, ninguna experiencia va a hacer coincidir esas dos imágenes perfectamente.

Admitir lo que somos y lo que no somos y aceptar pudiendo ver al otro, es el único seguro de vida que tenemos.

Te lanzo esta reflexión, exige mucha honestidad contigo misma/o: ¿Cuándo te enfadas porque no te gusta algo de lo que hace tu pareja, te enfadas con él o ella por no hacerlo, por no saber hacerlo o por no haberte dado cuenta hasta entonces de que esto era así… ? ¿… o incluso por creer haberte equivocado al elegir a la otra persona?

Clara Martínez

www.claramartinez.es