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Cómo dejar de sentirte mala madre

25 de mayo de 2020 a las 12:04 · · 0 comentarios

Cómo dejar de sentirte mala madre

Con todo lo que parece que hemos avanzado en los últimos tiempos y cada vez nos sentimos más culpables por tomarnos nuestro espacio cuando somos madres ¿por qué?

En este artículo, te voy a hablar de varios factores que han conseguido que nos sintamos malas madres continuamente (aunque ahora lo expresemos desde el humor) y una propuesta para que te puedas sentir más libre y en paz con lo que eliges hacer cada día.

Aquí todo el mundo sabe lo que tienes que hacer

Por primera vez en la historia, las posiciones reaccionarias, los defensores de la crianza natural, la psicología apoyada en la teoría del apego y varios sectores feministas, están de acuerdo en lo que se supone corresponde hacer a una madre. 

Y tiene que ver con el modelo que ahora está tan de moda de maternidad intensiva, conocida como crianza natural, y se llama así porque es intensiva en dedicación y tiempo, y exige que la madre sea la cuidadora principal del bebé durante los primeros años.  

Parece que si la madre estuviera siempre ahí además de tranquila, disponible y amorosa, sus hijos no desarrollarán ningún problema psicológico ni emocional en su vida (carga, carga, carga, carga)

Estas corrientes, están llegado a confundir a las mujeres que desean lo mejor para sus criaturas, ya que las ideas que promulgan, pueden llevar a tomar decisiones cargadas de responsabilidad y dejar fuera al resto de figuras principales de apego. 

La mezcla de recomendaciones de los y las expertas provocan en muchos casos confusión, agotamiento y carga excesiva; así que aunque se haya elegido ser madre de forma consciente y se esté haciéndo lo mejor que se sabe y puede, la sensación de no estar haciéndolo bien, de autoexigencia y de culpa, persiguen:

  • Si trabajamos, porque no estamos disponibles al 100% para nuestras criaturas.
  • Si nos agobiamos por la crianza, porque deberíamos estar disfrutándola ya que es elegida.
  • Si ponemos en segundo plano nuestras carreras profesionales, socialmente nos volvemos irrelevantes, como carentes de importancia.
  • Si no podemos dar de mamar, se entiende que no nos hemos esforzado lo suficiente o algo estamos haciendo mal
  • Si no queremos dar de mamar, entonces es antinatura
  • Si los niños van a la guarde, no van a tener un apego seguro
  • Si no van a la guarde, entonces no van a espabilar
  • Si damos de mamar en público, podría ser molesto para los viandantes, o te expones al comentario "este niño o niña ya es mayorcita para mamar"
  • Si necesitamos tiempo para nosotras, nos sentimos culpables porque ya estamos robando bastante tiempo al seguir trabajando

Y así un largo etcétera 

Sin entrar en lo que puede parecernos bien o mal, es importante darnos cuenta de todas las ideas que (aunque no queramos) tenemos interiorizadas. Porque lo peor de todo es, que muchas de ellas son contradictorias. 

Ver todas las creencias que nos atraviesan es fundamental para ir tirando a la basura lo que NO queremos en nuestra vida y elegir lo que SÍ nos sirve a cada persona y núcleo familiar y además poder sentirnos bien con ello. 

Necesitamos nuevos modelos que nos tengan en cuenta en vez de hacernos sentir siempre culpables

Es un gran problema social que haya tantas pautas, mandatos y exigencias para las mujeres que son madres, ya que complican una etapa que ya es extra demandante en sí misma como la crianza, en vez de facilitarla dando apoyo.

En la búsqueda de plantear soluciones a esta situación, mi misión ha sido crear una plataforma y programa especializado para dar espacio y apoyo a las necesidades que van surgiendo a las mujeres durante los años de la crianza.

  • Porque necesitamos ser escuchadas y comprendidas por otras personas que no quiten importancia a lo que sentimos.
  • Porque necesitamos desacelerar nuestro día a día y reducir la carga mental.
  • Porque necesitamos herramientas para gestionar todo lo que se mueve internamente, que muchas veces crea ansiedad, estrés y sufrimiento.
  • Porque necesitamos poder expresarnos con otras mujeres que están viviendo situaciones parecidas.
  • Porque ya vale de que todo el mundo diga y SEPA, cómo es mejor hacer las cosas.

Ahora tú: el programa que cuida a las madres

Ahora tú es un programa para las mujeres que han decidido ser madres y necesitan apoyo para recuperar su energía, su identidad, su espacio o gestionar mejor las relaciones con el entorno. 

Aunque hay muchos factores que nos lo ponen difícil para criar y vivir a nuestra manera, Ahora tú está pensado para acompañarte en lo que estás viviendo y darte herramientas para vivir más en calma y más en paz.

Y que puedas gestionar lo que vaya surgiendo de forma sencilla.

Y que puedas compartir lo que quieras con otras mujeres y sentirte comprendida.

Y que puedas encontrar tu sitio, tu espacio y conservar tu identidad.

Porque desde el embarazo y sobre todo en el posparto, vivimos experiencias muy intensas que muchas veces se quedan ahí, como si no hubiera pasado nada, que es necesario atender y darles su importancia.

Te animo a que le eches un vistazo a toda la información y si tienes alguna duda me escribas aquí.


La postura exprés para desactivar tu mente y liberar tensión acumulada

22 de abril de 2020 a las 11:37 · · 0 comentarios

La postura exprés para desactivar tu mente y liberar tensión acumulada

Lo que nos dicen los expertos:

Mantén unas rutinas. Tómatelo con calma. Haz ejercicio. Respira. Propón actividades chulas para hacer con tus criaturas. Haz una clase de yoga en YouTube. Medita.

Lo que piensan muchas madres:

Sí, me sé la teoría, pero, ¿quieres que te cuente cómo estamos en casa a estas alturas? Mis criaturas se suben por las paredes y ya no pueden más. De hecho, cada vez les cuesta más dormir. ¿Y quieres que medite? ¿En qué condiciones quieres que haga yoga en casa?

Ha llegado un momento, en el que sabemos perfectamente lo que nos vendría bien hacer, pero eso se aleja bastante de las dificultades que estamos viviendo en nuestro día a día .

El teletrabajo no funciona. Los niños no aguantan más. Hacer deporte en casa... sí, pero de aquellas maneras (si lo habéis probado, me entenderéis 😉

Así que, como quiero partir de nuestra realidad actual y no mirar hacia otro lado, en este artículo te voy a proponer una técnica exprés que funciona para desactivar tu mente y reducir tensión física y mental cuando tenemos poco tiempo y pocas ganas. 

Es posible, que según la leas, aparezca una sonrisa en tu rostro con solo imaginarte haciéndola, ¡genial!

¿Por qué es necesario soltar tensión física y mental?

Somos como ollas a presión, y esto quiere decir, que vamos acumulando tensión a lo largo del día con cada pequeño incidente que vivimos:

  • Con cada chillo 
  • Cada negociación que hay que hacer en casa "Mamá, nooooooo." "¡No quiero!" "Déjame"
  • Cada cosa que se cae
  • El estrés de no terminar un trabajo pendiente
  • Una mala contestación de tu pareja 
  • La incertidumbre de no saber cuándo vamos a poder pasear tranquilamente por la calle
  • Cada mala noticia

Así que, aunque nuestro cuerpo intenta tramitar lo mejor que puede cada hecho, según pasa el día hemos acumulado mucha tensión que necesitamos soltar de alguna manera.

Aparte del cansancio físico, el cuerpo se agarrota y podemos notar cómo disminuye nuestra paciencia y nuestra energía.

Necesitamos algún momento del día para nosotras, para parar, escucharnos y poder aliviar gran parte de esa tensión que hemos ido acumulando. 

Regalarnos unos instantes, será la única manera de sentirnos relajadas, descansar mejor y cargar las pilas para enfrentarnos a un nuevo día. 

Pasos de la postura exprés para liberarte de la tensión física y mental

  • Busca o crea un paréntesis para ti dentro de la rutina. Necesitas al menos 3 minutos en los que puedas retirarte a tu cuarto sin interrupciones. No necesitas nada más que tu cama, pero si te ayuda el poner una luz tenue o una musiquita relajante, adelante!!!
  • Túmbate en la cama boca abajo
    ¡Cuidado! Lo vas a hacer de una forma diferente: te vas a tumbar boca abajo y a lo ancho, dejando tu cabeza al borde de la cama. ¿Se entiende? En vez de tumbarte en vertical, lo haremos en horizontal, boca abajo y sin almohada. 
  • DEJA QUE TU CABEZA SOBRESALGA DE LA CAMA. Hazlo con mucho mimo  (a la cabeza siempre hay que tratarla con mucho cuidado e ir despacio). No vas a soltarla de golpe, sino que vas a ir poco a poco dejándola caer hacia delante. El cuello debe estar justo en el borde de la cama. Al principio, tanto a tu cabeza como a tu cuello les va a costar ceder, por lo que respeta tu ritmo y ayúdales a descender con la respiración.
  • Coge el aire por la nariz y suéltalo tranquilamente por la boca. Según te vacíes en cada espiración, notarás que tu cabeza (y el resto de tu cuerpo) van descendiendo, pesando y liberando tensión. Cada vez que te vacíes, tu cuerpo va a ceder un poquito más, dale unos instantes porque necesita su tiempo para soltar la tensión acumulada.

Llegará un punto en el que tu cabeza pese como si fuese una pelota. Al fin, ha cedido y está dejándose caer.

Este punto es muy agradable. Ahora todo tu cuerpo boca abajo se apoya con fuerza en el colchón. Permanece así varias respiraciones más.

Aprovecha el poder de la fuerza de la gravedad para sentir tu cuerpo y relajarte. No tienes que hacer NADA

Como ves, en este artículo he tenido en cuenta lo que se supone que tenemos que hacer (pero en estos momentos nos resulta difícil de llevar a la práctica) para darte una técnica exprés, de esas que nos gustan 😉, que sí que puedes hacer para liberar tensión física y mental.

Realista, sencilla, rápida y eficaz.

Al final, lo que nos interesa es ser prácticas y mantenernos en equilibrio para poder seguir estando a lo que estamos, y a la vez, sentirnos lo mejor posible. 

Así que ahora tú eliges, ¿quieres vivir en un cuerpo tenso o vivir en un cuerpo libre? 

Si optas por la segunda opción, hoy tienes una cita contigo. Busca 5 minutos en los que puedas estar en tu cuarto sin interrupciones y a por ello!

No olvides compartir esta técnica exprés con amigas a las que les quieras regalar una sonrisa (solo de leerte) y un momento de auto-relax. 

¿Ponemos hora a nuestra cita?

Me encantará leeros en comentarios: cuándo váis a practicar esta postura y experiencias varias😉.