La maternidad está de moda. Sí, por suerte y por desgracia es un tema del que se está hablando y además desde puntos de vista muy diferentes. Porque querámoslo o no, en cada momento y en cada cultura, hay un modelo de maternidad ideal

Las pautas acerca de lo que se espera de las mujeres que tienen hijos se encargan de transmitirlas los expertos de muchos ámbitos: desde la psicología, la educación, la medicina, nutricionistas, matronas, fisioterapeutas, abuelos y abuelas, vecinos… ¡e incluso cualquier persona que te encuentres por la calle! ; )

Así que, para encontrar la manera que más nos sirva a cada una y sus circunstancias, lo primero será hablar de lo que se espera hoy en día de una mujer que tiene hijos. Es decir, el ideal de la mujer- madre en la vida moderna

En este artículo vas a encontrar algunos de los mitos asociados al hecho de ser madre y sencillas pautas para ir liberándote de ellos. 

 

Mito 1: Mamás 24/7 

¿Alguna vez habéis oído la expresión de ser una madre 24/7? 

Es un concepto que se escucha mucho en redes sociales y que significa ser una madre presente las 24 horas al día durante los 7 días de la semana (sí, día tras noche y noche tras día, sin apenas descansos). 

De la crianza con apego nos hemos pasado a la maternidad intensiva y ahora la madre parece ser la pieza fija fundamental para que las criaturas no desarrollen ninguna carencia psicológica ni emocional. 

Pues bien, los niños lo que necesitan es que sus figuras principales de apego estén presentes. Esto en cada caso será diferente, puede ser la mamá, el papá, los abuelos, los tíos y/o personas de confianza de la familia. 

Porque lo que necesitan las criaturas es a alguien que esté disponible emocionalmente para ellos y con quien tengan vínculo. Lo cual no quiere decir que tenga que ser siempre la misma persona o sólo dos personas.  

Así que esa idea de ser sólo y nada más que la madre la que esté presente siempre, aparte de ser pobre para la criatura, es devastadora para las mujeres. 

Si te cuesta delegar y dejar a tu criatura con otras personas puedes pensar en lo valioso y rico que es todo lo que cada persona puede aportarle a tu peque, empezando por otras formas de relacionarse y de ver el mundo, que le van a enriquecer su repertorio para el futuro. 

También te recomiendo que cuando estés, intentes estar todo lo presente que puedas. Y que cuando no estés, confíes en que todo irá bien. Los niños vienen al mundo con la capacidad de hacer los ajustes necesarios para buscar las figuras que les dan seguridad y protección y les ayudan a regular sus emociones.

 

Mito 2: las mamás siempre están satisfechas

Una mujer se espera que esté siempre feliz y satisfecha desde el momento en el es madre y parece que queda feo o deja de ser leal a sus hijos si se queja de algo. 

Es cierto que la frase “es lo mejor que me ha pasado” (tras ser madre o padre) se oye muy frecuentemente, pero normalmente va detrás de todo lo duro que está siendo o ha sido. 

Y es que, convertirse en madre o padre puede ser una de las vivencias más intensas, sorprendentes y maravillosas que existen, pero también una de las más duras y agotadoras. 

Tener hijos te llena de amor y también de miedos, de miles de momentos de estar al límite y de un cúmulo de obligaciones diarias que pueden llegar a desgastar y producir altos niveles de estrés y ansiedad.

Así que, a partir de ahora, te animo a que muestres tus emociones tal y como son sin culpabilizarte por lo que sientes.

Cuando tengas oportunidad (con quien te sientas cómoda), pon en palabras toda esa paleta de emociones y sensaciones que estás viviendo. Será precioso y sobre todo, serás tú. 

 

Mito 3: las mamás tienen todo en orden

Sólo tenéis que pensar en perfiles de mamás instagramers, ¿reflejan el caos del hogar o más bien las fotos parecen sacadas de una revista de decoración? 

A mí también me encanta tener todo ordenado y a ser posible sin objetos por medio con los que tropezarme, pero ¿creéis que esta imagen es real o al menos lo es todo el tiempo?

Una de las creencias a las que nos enfrentamos es que las mamás tienen que tener todo en orden, llevar la cuenta de todo lo que pasa en el hogar, ser previsoras y además tener todo bien mono, incluidas ellas mismas.  

Vamos, “estar pendientes de todo” como toda la vida, pero ahora siendo #mamásmolonas

Para poder liberarnos en parte de este mito, ayuda mucho el hablar con la persona con la que se convive y que cada uno exprese la realidad de cómo necesita tener las cosas de ordenadas y de decoradas. 

Es bueno saber cuál es la expectativa de cada uno y poder buscar un punto de equilibrio, sobre todo para sentir que las tareas se están repartiendo de forma equitativa. 

 

Mito 4: las mamás no se cansan de ser mamás 

Cuando tenemos hijos el espacio personal se reduce considerablemente, por no decir que desaparece por una larga temporada. Y por una parte, es lógico que esto ocurra durante el embarazo y en el periodo posterior, ya que el bebé es completamente dependiente de nuestros cuidados y prácticamente una extensión nuestra.  

Pero incluso en esta situación por lo demandante que resulta y lo que desgasta, será importante tener en cuenta algún pequeño respiro para una misma, que puede ser desde una ducha tranquila a un rato para no estar pendiente de nada ni nadie. 

Descansa del rol de madre y de cualquier tarea asociada y haz otra cosa. Sal de la casa, camina sola, date un capricho. Según las criaturas van creciendo, los descansos pueden ir siendo mayores. Así que de vez en cuando, cierra la puerta y deja de ser mamá un rato

Piensa en hacer alguna actividad que te guste, lee el periódico en un bar, tómate algo con amigos, lo que te apetezca. 

Tan importante es poder estar en contacto como saber retirarse en ciertos momentos para volver renovada.

 

Mito 5: las mamás tienen que trabajar como si no fueran mamás

Hoy en día, se espera que las mujeres  “trabajen como si no tuvieran que criar y que cuiden de su familia como si no tuvieran que trabajar”.

Esto en el apartado del trabajo significa que no se tiene que notar mucho que se tiene hijos ni en el horario, ni en la energía puesta, ni siquiera en el peinado. 

Encima, aparecen ciertas contradicciones, porque la opción de ser una madre 24/7 se opone a la posibilidad de ser una madre trabajadora y en muchas ocasiones, al intentar hacer un mix entre ambas, pasamos al nivel superwoman (y este da paso al nivel súper-estresadas, súper-ansiosas y súper-culpables). 

A veces, es imposible llegar a todo, o al menos a ese nivel de exigencia 300% que nos ponemos. Así que cada vez va siendo más importante que nos demos cuenta de hasta dónde podemos llegar y qué está en nuestras manos para poder hacerlo. 

Yo tengo clarísimo que las mujeres con hijos son extra eficaces en el trabajo porque están acostumbradas a sacar muchísimo rendimiento en poco tiempo, pero aún así, tendemos a sobrecargamos demasiado y lo que necesitamos es empezar a decir que no a ciertas peticiones y más si son exigencias.  

 

En resumen, si has llegado hasta aquí espero haberte convencido de que tienes derecho a buscar tu propio modelo de vivir siendo también madre. 

Porque tú eres tú y tienes tu propia manera de ver el mundo y habrá ciertos aspectos en los que te acerques a lo que tu entorno espera de ti y momentos en los que te alejes completamente… ¡y estará bien! 

Lo importante es que te permitas buscar lo que necesitas en cada momento más allá de los mitos sobre ser mujer y madre en la vida moderna.

Y ahora, cuéntame en los comentarios cuál es el mito que más te limita y lo que te ha servido para darte más libertad. 

P.D.: Para seguir liberándonos de estos y otros mitos, he creado una guía gratuita para lograr 5 minutos de paz al día y recuperar tu energía que puedes descargar aquí mismo <img draggable=