Siendo honesta/o con tus expectativas, ¿crees que los demás deberían tratarte de otra manera?

¿Sientes que tu pareja, tu jefe o tus hijos deberían de comportarse de otra manera más adecuada?

¿Cuántos de tus pensamientos van dirigidos a cómo deberían ser las cosas?

Las consecuencias de las expectativas

Si te has identificado con estos pensamientos, toma conciencia de lo que provocan en ti, cuánta frustración, cuánto enfado, cuánta tristeza. Vamos a tirar de la cuerda y vamos a ir un poquito más allá:

¿CÓMO ESTÁS SEGURO, SEGURA, DE QUE TIENES RAZÓN?

Las frases que lanzamos a los demás se parecen a esto: “no tendrías que haber hecho eso”, “no tendrías que hablarme así”, “deberías de ser más amable”… y las frases que nos lanzamos a nosotros mismos, porque tampoco somos libres de ellas son del tipo: “Tendría que estar más delgado”, “debería de tener las cosas más claras”, “esto no debería de pasarme a mí… a mi edad”, “yo no sirvo para…”

Te voy a preguntar algo, ¿QUIÉN LO DICE?

QUIÉN-LO-DICE

DÓNDE-ESTÁ-ESCRITO

Pregúntate ante cada una de estas ideas, ante cada exigencia ante el mundo y para ti, quién lo dice, de dónde viene esto, cuál fue la primera vez que lo escuchaste.

Y si la respuesta es ¡yo lo digo! Te diré que mientras sigamos midiendo todo: al mundo, a los demás e incluso a nosotros mismos con este metro de perfección, de lo que DEBERÍA DE SER, seguiremos pensando en términos de ¿lo hice bien? ¿lo han hecho bien? No se portaron bien, no me salió bien, dejaré de hacerlo…

¡¡Qué agobio!! ¡Qué frustrante! No poder pensar, actuar y vivir cada situación sin el  metro de cómo deberían ser las cosas!!

Te propongo empezar a flexibilizar ese metro de“perfección”, cambiar las referencias, observar lo que está pasando en cada momento y darte cuenta de cómo lo estás viviendo. ¿Qué estás sintiendo en esta situación en particular? Se puede parecer a otras situaciones, pero no te equivoques, es única, nueva e irrepetible. Y ahora la pregunta mágica: ¿qué puedo hacer yo con esto?

¡Busca una respuesta creativa, diferente, que haga que la situación cambie desde ti!

Ante la novedad, la actitud de descubrimiento, de curiosidad, de experimentar con la situación que hay sin atascarnos en cómo debería ser… ¡la vida se vuelve fascinante!! Y siempre, siempre, puedo aprender algo de cada situación y sobre todo de mí en ella.

Clara Martínez

www.claramartinez.es